BUENOS AIRES.- El juez federal de Bariloche, Leónidas Moldes, que interviene en la investigación de la tragedia del vuelo de Sol, ocurrida ayer en Río Negro, admitió hoy que la identificación de las víctimas no será rápida. Explicó que decidió el traslado de los cuerpos a Buenos Aires porque no pueden ser identificados en la zona del accidente.

"Hemos establecido un plan para determinar quiénes son. La tarea no es sencilla ni va a ser rápida. Será muy penoso y habrá que tener paciencia", indicó el magistrado esta mañana.

Familiares de las víctimas, especialmente los oriundos de Mendoza y Neuquén, esperaban que los cuerpos fueran identificados en aquella región para que luego les fueran entregados, pero el magistrado resolvió que sean reconocidos en Buenos Aires, a donde ya llegaron los restos.

Cuando relató cómo había sido su labor desde de ayer, horas después de ocurrida la tragedia, precisó que dio intervención a personal experto y por eso llegaron a Río Negro miembros de la Junta de Investigaciones de Accidentes Aéreos y la Policía de Seguridad Aeroportuaria, que aún trabajan en el lugar.

"Se levantaron todos los restos humanos que existen y a su vez todos los rastros, desde la caja negra hasta todas las partes del avión, que van a ser acondicionadas y preparadas para su estudio", manifestó.

La zona donde ocurrió el accidente, en el paraje Prahuaniyeu, en el sur de Río Negro, fue vallado para que no se altere de ninguna manera y no haya intromisión de nadie ajeno a la instrucción que podría alterar la escena, un aspecto fundamental de la investigación de lo ocurrido, informó Moldes. (DyN-NA)